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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Jacques L'Hermite

Jacques L'Hermite

 

Jacques de Clerck
(Jacques o Jacobo L'Hermite)
Nacimiento ca. 1582
Amberes
Fallecimiento 2 de junio de 1624
Callao
Enterrado en la Isla San Lorenzo
Causa de muerte Disentería
Nacionalidad Neerlandés
Ocupación Comerciante
Explorador
Almirante
Pirata
Conocido por comandar un viaje alrededor del mundo con la flota de Nassau (1623-26)
Cónyuge Theodora van Wely (1613)




Jacques de Clerck, también conocido como Jacques l'Hermite (y en español como Jacobo Heremita Clerk) (Amberes, ca. 1582 - Callao, Isla San Lorenzo, 2 de junio de 1624), fue un comerciante, almirante y pirata. Bloqueó y atacó a la ciudad de Guayaquil y al Callao en 1624, realizando un sanguinario saqueo en la primera y muriendo en la última.
Explorador al servicio neerlandés conocido por comandar un viaje alrededor del mundo con la flota de Nassau (1623-26). Sirvió a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (Vereenigde Oostindische Compagnie, o VOC; que, literalmente, es Compañía de las Indias Orientales Unidas) como jefe comercial en la ciudad de Bantam y en la isla Ambon, en las Indias Orientales Neerlandesas. Las islas Hermite, que se localizan frente a las costas chilenas del cabo de Hornos y que su flota cartografió en febrero de 1624, fueron bautizadas en su honor.

Primeros años

L'Hermite nació en Amberes, en la República de los Siete Países Bajos Unidos (actual Bélgica), alrededor del año 1582. Después de la caída de Amberes en 1585 en una batalla con el Imperio español, la familia se trasladó al norte de Ámsterdam y posteriormente se estableció en Rotterdam.1
En 1606, L'Hermite se embarcó a las Indias Orientales Neerlandesas como secretario de la flota comandada por el almirante Cornelis Matelief de Jonge, donde en 1607 fue nombrado jefe comercial (opperkoopman) en el León Negro (Swarte Leeuw). De 1607 a 1611, L'Hermite fue jefe comercial de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales en Bantam. Después de seis años trabajando en el extranjero regresó a Ámsterdam, en la República neerlandesa.1
Cuando regresó a Ámsterdam, siendo ya un marino inteligente y experimentado, se casó con Teodora van Wely en 1613.2 Se sabe que escribió una memoria sobre comercio.

Contexto de la expedición de 1623

Muerte

El bloqueo se prolongó y el almirante L'Hermite murió el 2 de junio de 1624, después de sufrir de disentería y escorbuto durante meses.3 Fue enterrado en la isla San Lorenzo, frente a las costas del Callao, que había sido capturada por los neerlandeses.4
Hugo Shapenham se hizo cargo de la dirección del bloqueo y de la escuadra manteniendo el bloqueo sobre el Callao durante 3 meses más hasta el 9 de septiembre cuando al ver que la empresa se hacía imposible, puso rumbo hacia la Nueva España donde esperaba hacer presas de valor y continuar con la expedición. Cuando la flota llegó a las costas de la Nueva España, atacaron Acapulco y pasaron frente a Manzanillo, que finalmente no atacaron.
Después emprendieron la travesía del Pacífico, hacia las islas Ladrones (islas Marianas), y luego hacia Batavia (hoy Yakarta). La flota sobreviviente éstaba de regreso en Texel el 9 de julio de 1626, después de completar la tercera circunnavegación neerlandesa —tras aquellas de los también piratas: Olivier van Noort, 1598-1601, y Joris van Spilbergen (1614-17)— y la octava de todas las naciones.

Véase también

Referencias y notas

  1. Brederode, van, Willem (2008). Op jacht naar Spaans zilver, het scheepsjournaal van Willem van Brederode. Uitgeverij Verloren. pp. 54–55. ISBN 9789087040475. (en neerlandés)
  2. New Dutch Biographic Dictionary, Hermite, Jr. Jacques l', consultado el 19 de mayo de 2009. (en neerlandés)
  3. Lane, Kris E. (1998). Pillaging the empire, piracy in the americas 1500–1750. M.E. Sharpe. pp. 84–86. ISBN 0-7656-0257-1.
  4. Iournael vande Nassausche vloot (en inglés: Journal of the Nassau Fleet). Ámsterdam: Jacob Pietersz Wachter. 1643. p. 64. (en neerlandés)

Bibliografía

  • Lohmann, Guillermo. Las defensas militares de Lima y Callao. Escuela de Estudios Hispanoamericanos. Sevilla, 1964.
  • Historia Marítima del Perú. Siglos XVII y XVIII. Editorial Ausonia. Lima, 1978. Tomo IV.
  • Historia General de Chile, Barros Arana.
  • (en inglés) Lane, Kris E. (1998). Pillaging the empire, piracy in the americas 1500–1750. M.E. Sharpe. ISBN 0-7656-0257-1.
  • (en inglés) Gerhard, Peter (2003). Pirates of New Spain 1575–1742. Courier Dover Publications. ISBN 0-486-42611-4.
  • (en neerlandés) Iournael vande Nassausche vloot (en inglés: Journal of the Nassau Fleet). Ámsterdam: Jacob Pietersz Wachter. 1643.
  • (en neerlandés) Brederode, van, Willem; A. Doedens; H. Looijesteijn (2008). Op jacht naar Spaans zilver, het scheepsjournaal van Willem van Brederode (en inglés: The hunt for Spanish silver). Uitgeverij Verloren. ISBN 9789087040475.



Pedro Ñancúpel

Pedro Ñancúpel

Pedro María Ñancúpel Alarcón (Terao, Chile, 1837 - Castro Chile, 1888), apodado el pirata Ñancúpel, fue un bandido chileno originario de Chiloé que cometió diversos robos y asesinatos en las islas Guaitecas durante la segunda mitad del siglo XIX. Después de ser capturado, fue enjuiciado y condenado a muerte, siendo fusilado en Castro.

Biografía

Nació en Terao, un sector rural en la costa este del Departamento de Chonchi, hoy en la comuna del mismo nombre, a unos 15 km del pueblo de Chonchi. Sus padres fueron José Ñancúpel y Petronila Alarcón y su esposa se llamaba Pabla Llancalahuén (o Ñancalahuén). Los datos que se conocen de su biografía proceden fundamentalmente de sus declaraciones durante el juicio que se le siguió luego de capturarlo y de los artículos periodísticos de la época.
Se sabe que cuando tenía unos 20 años se trasladó a trabajar al sur de la Isla Grande de Chiloé, en lo que luego sería Quellón, que allí conoció a su esposa y que luego viajó a los archipiélagos de las Guaitecas y los Chonos para trabajar en el negocio de las pieles, en que ya trabajaba uno de sus hermanos. En aquella época la zona de los archipiélagos al sur de Chiloé era un territorio atractivo para la caza de lobos marinos y gatos de mar y también el centro de la explotación del ciprés de las Guaitecas, actividad que en décadas posteriores reportaría enormes ganancias al chonchino Ciriaco Álvarez, apodado el "rey del ciprés".
Por algunos años fue hachero de cipreses y cazador de lobos y luego estableció un grupo más organizado para comprar y vender pieles, pero por alguna razón, abandonó esta vida y se dedicó a la piratería. No se conocen las razones que tuvo para dejar su trabajo y comenzar a participar en las correrías de la banda de "los Nahuelhuén", pero se especula que fue por venganza, por afán de enriquecerse o incluso por deseos de justicia. La banda estaba liderada por José Domingo Nahuelhuén, quien era secundado por más de 15 hombres, varios de ellos sus parientes, como era el caso del propio Ñancúpel. Se les responsabilizó de varias desapariciones de naves chilenas y extranjeras junto con el asesinato de sus tripulaciones, por lo que fueron perseguidos y detenidos. Se condenó a muerte a Nahuelhuén, Juan Andrés Piuco (o Piucol) y a Juan Lepío Mañao y fueron fusilados en Ancud el 9 de junio de 1879. Pedro Ñancúpel fue absuelto por haberse comprobado que cuando ocurrieron los crímenes se encontraba en otros sitios.
Sin embargo, el nombre de Pedro Ñancúpel pronto volvió a mencionarse como culpable de las desapariciones y asesinatos que seguían ocurriendo en los alrededores de Melinka. El modo de operar de la banda consistía en perforar el casco de las embarcaciones y abordarlas mientras se hundían. Junto con apropiarse de las pieles, pepitas de oro y otros objetos valiosos, los tripulantes eran asesinados para no dejar testigos. Junto con los relatos de que violaba a las mujeres antes de matarlas y de que no respetaba la vida ni de los niños pequeños, circulaban otras historias que hablaban de que sus ataques se centraban en los dueños de lanchas que trataban despóticamente a sus trabajadores y de que repartía parte de su botín entre los más pobres.

Juicio

Fue capturado el 6 de agosto de 1886 por Belisario Bahamonde, el subdelegado de Melinka. La detención ocurrió mientras se emborrachaba celebrando el éxito que había tenido en uno de sus ataques. Fue llevado encadenado a Castro y junto a cinco parientes más: su hermano Anastasio Ñancúpel y el hijo de éste, José Miguel Ñancúpel; y sus sobrinos, Anastasio Segundo Ñancúpel Arriagada (14 años), Anastasio Segundo Catepillán Ñancúpel (17 años) y José Belisario Catepillán Ñancúpel (14 años). Los tres últimos fueron liberados por ser menores de edad, mientras que Anastasio Ñancúpel y su hijo huyeron de la cárcel en diciembre de ese año.
Antes de huir, sus parientes habían confesado que eran responsables del asalto y asesinato de los hermanos Manquemilla, coterráneos suyos de Terao y muertos en las Guaitecas. Además, un sobrino llamado Felipe Ñancúpelnota 1 testificó en contra suya. A pesar de ello, Pedro siempre se declaró inocente y alegó en su defensa que las cuatro veces anteriores que había estado preso no se le había podido probar nada. El proceso duró medio año, encontrándosele culpable de varios homicidios, por lo que fue sentenciado a muerte, por fusilamiento, el método de ejecución que estuvo vigente en Chile hasta el año 2001. La solicitud de indulto que se presentó en su favor fue rechazada.
Castro, noviembre 6 de 1888.
Vista la sentencia de la Ilma. Corte de Apelaciones de Concepción, fecha 6 de septiembre de este último, corriente a fs. 126, que de acuerdo con el Exmo. Consejo de Estado, no dio lugar al indulto de la pena de muerte impuesta por la referida sentencia al reo Pedro María Ñancúpel; constando del certificado de fs. 127 que este reo fue puesto en capilla el día 3 del presente en la tarde: i visto lo dispuesto por el ar. 82 del Código Penal i 9º del Reglamento dictado en 3 de agosto de 1876; el Juzgado ordena i manda:
Que el expresado reo de homicidio, Pedro María Ñancúpel, sea fusilado mañana a las 8 AM en el patio de la cárcel de esta ciudad. Comuníquese al señor Gobernador para los fines consiguientes. García Moreno, secretario
Orden de cumplimiento de la sentencia, reproducida en el diario "El Archipiélago", noviembre de 1888
Los diarios locales El Archipiélago, El Católico, El Chilote, El Liberal y La Probidad, así como la Gaceta de Los Tribunales publicaron diversas crónicas de sus crímenes, así como también documentaron ampliamente los detalles del juicio y la ejecución, de modo que se conservan registros del modo en que sus contemporáneos consideraron los hechos.

Ejecución

El día de la ejecución, fijada para las 8 de la mañana, cuatro sacerdotes franciscanos le ofrecieron apoyo espiritual y sus últimas palabras fueron para proclamar su inocencia, perdonar a sus adversarios y pedir perdón por las ofensas que él pudiera haber causado.
Su muerte se aplazó por unas horas porque en una de las calles que flanquean la plaza había un parto y se consideró que sería un mal augurio ajusticiar a Ñancúpel justo antes del nacimiento del niño. Finalmente, el pelotón abrió fuego sobre él, aunque debió ser rematado con una pistola por Felipe Montiel, el policía y veterano de la Guerra del Pacífico que dirigió su captura.
No hubo autorización para que su cadáver recibiera sepultura según el rito cristiano, sino que fue retirado por su esposa al día siguiente, quien lo condujo en una carreta descubierta y lo enterró en el cementerio de Castro.

Visiones posteriores

Con el correr del tiempo, su leyenda creció y se le agregaron detalles más o menos verosímiles. Mientras vivía, en 1885, se le acusaba de ser el responsable del hundimiento de la goleta mercante "Jilguero" y del asesinato de sus tripulantes y de la esposa e hijas del capitán. Francisco Vidal Gormaz, contemporáneo de los sucesos, omite esta hipótesis en su obra "Naufragios ocurridos en las costas de Chile", atribuyendo las causas de la desaparición a las condiciones adversas para navegar que son frecuentes en el golfo Corcovado; por su parte, Francisco Cavada se extraña de esta omisión en vista del revuelo que causó ese rumor en la época.1 La cuenta de crímenes que se le atribuían llegó a 200 y en otras historias se cuenta que era autor de 99 asesinatos y deseaba matar a 100 personas, por eso pedía que lo liberaran para conseguirlo en la creencia de que quien matara a ese número de personas no sería castigado.
Otras narraciones hablan de un tesoro oculto en la isla Guamblin y de una carta de indulto que llegó poco después de su muerte.
La figura de Pedro Ñancúpel resulta controvertida porque mientras unos lo consideran un pirata sanguinario movido por el ansia de botín, otros lo ven como alguien que luchó contra la injusticia social y por la dignidad de los indígenas y los pobres.

Obras artísticas y literarias sobre su vida

Sobre su vida y la leyenda que se ha tejido en torno a él, se compuso un romance en una época incierta (probablemente pocos años después de su muerte), que es llamado el Corrido de Pedro Ñancúpel y todavía se canta en Chiloé con melodía de corrido mexicano.
Un siglo después de su fallecimiento, en 1988, el escritor Mauricio Marino publicó la novela breve "Memorias de Pedro Ñancúpel" y en el año 2002 el poeta y narrador Mario Contreras Vega lanzó el libro "Pedro Ñancúpel, Pirata de Chiloé" que dentro de la ficción literaria incluye la investigación histórica y narra los sucesos desde el punto de vista de Pedro ya muerto y de su viuda, acusando a sus captores de racismo y envidia. Para fines de 2007 se espera el estreno de la película chilena "Pedro Ñancúpel, el pirata del fin del mundo", dirigida por Ricardo Carrasco y protagonizada por Néstor Cantillana como Ñancúpel y Francisco Melo como Ciriaco Álvarez.2 Esta película ha reavivado la polémica, pues en ella se presenta a este hombre como un huilliche justiciero que lucha contra la opresión de los poderosos.3 Esta interpretación es vista por un sector de la población chilota como una tergiversación.4

viernes, 14 de noviembre de 2014

Roberto Cofresí

Roberto Cofresí

Estatua de Roberto Cofresí en Cabo Rojo.

Roberto von Kupferschein Ramírez de Arellano, llamado Roberto Cofresí (17 de junio de 1791-29 de marzo de 1825) fue un famoso pirata puertorriqueño. Nació en la población de Cabo Rojo, Puerto Rico. Quedó huérfano de padre a los 4 años. Su progenitor fue Franz Joseph von Kupferschein, un aristócrata austriaco de familia distinguida, nacido en la ciudad de Trieste. Tuvo cuatro hijos (Ignacio, Juana, Juan Francisco y Roberto). La madre de ellos fue María Germana Ramírez de Arellano, hija de una familia renombrada tanto en Puerto Rico como en España, pues los Ramírez de Arellano eran descendientes de reyes aragoneses y de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. No se sabe con certeza las razones por las cuales el joven aristócrata abandonó su tierra natal. Hasta el día de hoy sigue siendo un misterio. Franz Joseph von Kupferschein llegó a ser un hombre prominente en el Cabo Rojo de fines del siglo 18 y principios del siglo 19.
El 2 de marzo de 1825 Cofresí divisó desde la cubierta de su barco El Mosquito lo que él pensó que era un barco mercante y ordenó a su tripulación que iniciaran la acción para asaltar al mercante; pero el navío que se disponía a asaltar resultó ser en realidad la goleta USS Grampus de la Armada de los Estados Unidos, que se encontraba bajo el mando del oficial naval estadounidense John D. Sloat. El buque de guerra estadounidense se encontraba acompañado de dos balandras de guerra de la Armada Española (el San José y Las Ánimas); las fuerzas militares españolas y estadounidenses actuaban conjuntamente para darle caza a Cofresí. El USS Grampus abrió fuego contra El Mosquito y Cofresí ordenó responder a los disparos; las embarcaciones españolas también atacaron al barco del pirata. Luego de una batalla de 45 minutos, El Mosquito quedó gravemente dañado y Cofresí se lanzó al agua para nadar hasta la cercana costa, en un desesperado intento por salvarse; pero en la playa fue capturado por los soldados españoles que vigilaban atentamente el desarrollo del combate naval esperando atrapar a los piratas que llegaran a la costa. Cofresí fue sometido a juicio por las autoridades coloniales españolas de Puerto Rico y condenado a muerte; siendo fusilado junto con doce de sus compañeros el 29 de marzo de 1825.

Influencia en la cultura popular

Hay un monumento de Cofresí en la bahía de Boqueron en Cabo Rojo. fue esculpida por José Buscaglia Guillermety. El pueblo de Cofresí, 10 km al oeste de Puerto Plata en la República Dominicana fue nombrado en honor a él.
Dos musicales y varios poemas, canciones y libros han sido escritos sobre él. La compañía de Ballet Señorial de Puerto Rico presentó el ballet El Pirata Cofresí en marzo de 2007.
Cofresí ha sido sujeto de numerosos libros biográficos y de ficción, incluyendo:
  • El Marinero, Bandolero, Pirata y Contrabandista Roberto Cofresí, de Walter R. Cardona Bonet
  • The Pirate of Puerto Rico, de Lee Cooper (en inglés)
  • El Mito de Cofresí en la Narrativa Antillana, de Robert Fernández Valledor
  • Das kurze heldenhafte Leben des Don Roberto Cofresí, de Angelika Mectel (en alemán)
  • Roberto Cofresí: El Bravo Pirata de Puerto Rico, de Edwin Vázquez
  • Corsario: Última voluntad y testamento para la posteridad de Don Roberto Cofresí y Ramírez de Arellano de Cabo Rojo, de Luis Asencio Camacho

martes, 28 de octubre de 2014

Stede Bonnet

Stede Bonnet


Stede Bonnet
Bonnet.gif
Grabado de Stede Bonnet en Historia general de los piratas
Nacimiento 1688
Bridgetown, Barbados
Fallecimiento 10 de diciembre de 1718
Charleston, Carolina del Sur
Ocupación Pirata y corsario
Cónyuge Mary Allamby

Stede Bonett (c. 1688110 de diciembre de 17182 )3 fue un pirata barbadense de principios del siglo XVIII, llamado en ocasiones "the gentleman pirate"4 ("el pirata caballero") debido a que era un terrateniente de moderada riqueza antes de introducirse en el mundo de la piratería. Bonnet nació en una acomodada familia inglesa residente en la isla de Barbados y heredó el patrimonio familiar tras la muerte de su padre en 1694. En 1709 se casó con Mary Allamby y se involucró hasta cierto punto con la milicia. Debido a problemas matrimoniales, y a pesar de su falta de experiencia como marino, Bonnet decidió dedicarse a la piratería en el verano de 1717. Compró un barco de vela, el cual bautizó con el nombre de Revenge (Venganza), y viajó con su tripulación a lo largo de la costa este norteamericana, capturando navíos y quemando otros barcos barbadenses.
Bonnet se hizo a la mar rumbo a Nassau, Bahamas, pero resultó seriamente herido en route durante un encuentro con un navío de guerra español. Tras su llegada a Nassau Bonnet conoció al famoso pirata Barbanegra. Incapaz de liderar a su tripulación, Bonnet cedió temporalmente el mando de su barco a Barbanegra. Antes de separarse en diciembre de 1717, Barbanegra y Bonnet capturaron y saquearon barcos mercantes que navegaban por la costa este norteamericana. Después de que Bonnet no consiguiera capturar al Protestant Caesar, su tripulación le abandonó para unirse a Barbanegra a bordo del Queen Anne's Revenge. Bonnet se quedó en el barco de Barbanegra como invitado, y no volvió a capitanear una nave hasta el verano de 1718, cuando fue indultado por el gobernador de Carolina del Norte, Charles Eden, y obtuvo permiso a buscar una patente de corso contra el comercio español. Bonnet estuvo tentado de retomar la piratería, pero no quería perder su indulto, así que adoptó el pseudónimo de "Capitán Thomas" y cambió el nombre de su barco por el de Royal James. En julio de 1718 había vuelto a ser un pirata.
En agosto de 1718 Bonnet ancló el Royal James en un estuario de Cape Fear River con el fin de repararlo. A finales de agosto el Coronel William Rhett, con la autorización del gobernador de Carolina del Sur, Robert Johnson, lideró una expedición naval contra los piratas emplazados en el río. Los hombres de Rhett y de Bonnet lucharon durante horas, pero los piratas, superados en número, acabaron rindiéndose. Rhett les arrestó y les llevó a Charleston a principios de octubre. Bonnet escapó el 24 de octubre, pero volvió a ser capturado en la Isla de Sullivan. El 10 de noviembre Bonnet fue llevado a juicio y declarado culpable de dos actos de piratería. El juez Nicholas Trott le sentenció a muerte. Bonnet escribió al gobernador Johnson pidiéndole clemencia, pero Johnson respaldó la decisión del juez, y Bonnet fue colgado en Charleston el 10 de diciembre de 1718.

Vida anterior a la piratería

Se cree que Bonnet nació en 1688, dado que fue bautizado en la parroquia de Christ Church el 29 de julio de 1688.5 Sus padres, Edward y Sarah Bonnet, eran dueños de un terreno de más de cuatrocientos acres al sureste de Bridgetown,6 el cual fue heredado por Bonnet tras la muerte de su padre en 1694. Se desconoce dónde recibió Bonnet su educación, pero muchos de los que le conocieron le describían como una persona amante de los libros, y el juez Nicholas Trott mencionó la educación liberal de Bonnet en la lectura de su sentencia.7 8 Bonnet se casó con Mary Allamby en Bridgetown el 21 de noviembre de 1709.9 Tuvo tres hijos con ella—Allamby, Edward y Stede—y una hija, Mary. Allamby murió antes de 1715, mientras que los demás niños vivieron para ver cómo su padre les abandonaba por la piratería.10
En Historia general de los piratas, Charles Johnson escribió que Bonnet se dedicó a la piratería por las múltiples quejas de Mary y las "molestias que le encontró a la vida de casado"11 12 Los detalles acerca de la vida militar de Bonnet no están claros, pero tuvo el rango de mayor en la milicia de Barbados. Este rango probablemente se debió a su posesión de tierras, puesto que el evitar revueltas de esclavos era una misión importante de la milicia. El servicio de Bonnet en la milicia coincidió con la Guerra de Sucesión Española, pero no hay registro de que él participara en la lucha.1

Primeros años como pirata

Durante el verano de 1717 Stede Bonnet decidió convertirse en pirata, a pesar de no tener ningún experiencia como marino. Compró una balandra de sesenta toneladas largas, la cual equipó con diez cañones y bautizó con el nombre de Revenge (Venganza). Esto no era usual, pues muchos piratas se hacían con su barco tras un motín o un abordaje, o bien convirtiendo un barco de corsarios en uno de piratas. Bonnet reclutó a una tripulación de más de setenta hombres. Confiaba en los conocimientos de navegación de su oficial y su contramaestre, cosa que provocó que su tripulación no le tuviera un gran respeto.1 Volviendo a apartarse de la tradición, Bonnet trató de ganarse la lealtad de sus hombres pagándoles un sueldo, en lugar de siguiendo el sistema pirata habitual, según el cual la única ganancia que recibía la tripulación era la correspondiente al botín saqueado.1 13
El primer crucero de Bonnet le llevó a la costa de Virginia, cerca de la entrada de la bahía de Chesapeake, donde capturó y saqueó cuatro barcos, y quemó el navío barbadiano Turbet para que no llegaran noticias de sus fechorías a su isla de origen.14 Después navegó hacia el norte, hacia Nueva York, trayecto en el cual capturó dos barcos más, recogió provisiones y liberó a los cautivos en Gardiners Island. En agosto de 1717 Bonnet había vuelto a las Carolinas, donde atacó a otros dos barcos, un bergantín de Boston y una balandra de las Barbados.15 Despojó al bergantín, pero trajo la cargada balandra barbadense a un entrante cerca a Carolina del Norte, usándola para carenar y reparar la Revenge.14 Entonces la balandra barabadense fue desmontada para la madera, y se quemó lo demás. En septiembre de 1717, Bonnet emplazó su curso hacia Nassau, que fue en ese entonces un refugio infame de los piratas, situado en las isla de Nueva Providencia en las Bahamas. En tránsito, encontró, luchó, y eludió un navío de guerra español. Se dañó severamente la Revenge, Bonnet recibió una herida grave, y se perdió la mitad de la tripulación de la balandra en esta batalla. Llegando a Nassau, Bonnet repuso los hombres perdidos, y reacondicionóa la Revenge, añadiendo dos cañones al armamento de la balandra y así alcanzando un total de doce.16

Colaboración con Barbanegra

Mientras estaba en Nassau, Bonnet encontró con Capitán Benjamin Hornigold y Edward Teach para la primera vez; Teach, mejor conocido como Barbanegra, hubiera de tener un papel importante en el resto de la vida de Bonnet. Incapacitado por sus heridas, Bonnet cedió el comando de la Venganza a Barbanegra, pero se quedó a bordo como huésped del capitán más experimentado.17 Barbanegra y Bonnet levaron anclas y navegaron al norte a la Bahía de Delaware, donde saquearon once barcos. El 29 de septiembre, 1717, la Venganza, comandada por Barbanegra, saqueó la balandra Betty, que tuvo un cargamento de vino de madeira.18 Capitán Codd, cuyo barco mercantil fue robado el 12 de octubre, describió a Bonnet pasando por la cubierta en su ropa de dormir, sin responsabilidad alguna y aún debilitado por sus heridas. La Venganza más tarde capturó y saqueó el Spofford y la Ninfa del Mar, que salían entonces de Philadelphia. El 22 de octubre, la Venganza se detuvo y robó de sus privisiones el Roberto y el Intento Bueno.19
Barbanegra y Bonnet salieron de la Bahía de Delaware, así regresando al Mar Caribe en noviembre, donde continuaron su piratería con éxito. El 17 de noviembre, las dos embarcaciones piratas atacaron al Concorde, barco francés de 200 toneladas, a la distancia de casi 160 km de la isla de Martinique.19 El teniente a bordo dijo que uno de los naves tuvo 12 cañones y 120 hombres, y el otro tuvo ocho cañones y 30 hombres. La tripulación del Concorde resistieron a los piratas, pero se rindieron después de los piratas los atacaron con "dos ráfagas de cañones y mosquetes."20

Cultura popular

Está representado en el juego Sid Meier's Pirates!
También aparece como personaje secundario en el juego Assassin's Creed IV: Black Flag




Bartholomew Roberts

Bartholomew Roberts


Bartholomew Roberts
Bartholomew Roberts.png
Bartholomew Roberts
Nombre John Roberts
Nacimiento 1682
Casnewydd Bach, Pembrokeshire, Bandera de Gales Gales
Fallecimiento 10 de febrero de 1722
Cabo López, Flag of Gabon.svg Gabón
Causa de muerte Muerte en batalla
Nacionalidad Galés
Ocupación Pirata
Años activo 1719-1722
Obras Código de conducta pirata

John Roberts (Casnewydd Bach, Gales, 1682 - Cabo López, Gabón, 10 de febrero de 1722), mejor conocido como Bartholomew Roberts, fue un pirata galés. Por el número de sus atracos, estimados en al menos cuatrocientos, ha sido considerado como uno de los más exitosos de la historia.1 2 3 Después de ejercer el oficio de marinero desde muy joven, a sus treinta y siete años decidió ser parte de la tripulación de Howell Davis, iniciando sus correrías en la piratería. Logró armar una escuadrilla de proporción suficiente para desestabilizar la flota británica, en un tiempo donde esta potencia se debatía por mantener sus posesiones en Norteamérica y el Caribe.4 Es conocido por el reglamento impuesto a su tripulación y también por su peculiar personalidad que se caracterizaba —entre otras particularidades— en el buen trato a las mujeres, la abstinencia de licor y su educación. Su muerte cerró la etapa de mayor auge de la piratería en América.

Inicios en la piratería


Muerte de Howell Davis según el libro The Pirates Own Book.

Es probable que Bartholomew Roberts iniciase en el oficio de marinero a los trece años.5 También se estima que pudo haber formado parte de la Marina Real Británica entre 1702 y 1713,5 participando en la Guerra de Sucesión Española. Terminado este conflicto, trabajó en barcos que transportaban esclavos como uno de tantos desempleados que dejó la guerra.5 En 1718, un pirata de nombre John Plantain escribió una crónica de cierto viaje realizado desde Rhode Island hacia África donde le mencionaba.5 Este testimonio describe una desavenencia del galés con Edward England, también parte del grupo, mientras se decidía una separación de los marineros, lo que constituye un posible indicio de que estaba involucrado en la piratería antes de lo estimado.6
Hasta el año de 1719, John Roberts,Nota 1 era un sujeto que por su estilo de vida podía ser calificado como honesto.4 En esa etapa formaba parte de la tripulación del capitán Abraham Plumb como primer oficial o timonel en el barco Princess of London que se dirigía de Londres a la Costa de Oro británica, en el golfo de Guinea,7 para negociar esclavos.6 8 Fue en este tiempo que decidió cambiar su nombre a Bartholomew.1 Una vez en el lugar, y junto a otros dos navíos, los mercaderes fueron asaltados sin oponer resistencia por piratas al mando de Howell Davis quien posteriormente vendió las naves capturadas.9
Por último, como práctica usual en una tripulación apresada,4 Davis terminó lanzando la invitación para aquellos que quisieran acompañarle. Roberts, —quien en ese tiempo tenía unos 37 años y sin un futuro promisorio, pues apenas ganaba unas tres libras al mes—6 7 resolvió formar parte de los malhechores junto a otros 34 compañeros.4 8 9
En su nueva situación, se presume que pudo haber alcanzado confianza con el capitán por sus dotes de buen navegante.1 Además, la relación era favorecida porque ambos eran galeses y podían hablar en su lengua natal.1 A casi un mes de su arribo,8 Davis, quien capitaneaba el barco Royal Rover,10 decidió carenar la nave en la Isla de Príncipe, enclave portugués cercano a Guinea. En tierra firme se presentó ante los lugareños como oficial de un barco inglés en búsqueda de piratas.10 No obstante, el gobernador local puso en duda la identidad del visitante.10
El día de la partida, el capitán, junto a unos acompañantes, intentó visitar al gobernador para despedirse. Al no encontrarlo decidieron retornar, pero en el camino fueron emboscados y casi todos terminaron muertos.10 Ante el asesinato, y sin alguien al mando, el grupo de piratas sobrevivientes eligió a Roberts como su nuevo jefeNota 2 siendo su primera actuación vengar la muerte de Davis. A él se adjudican estas palabras al ser elegido capitán del Royal Rover en 1720:
Puesto que ya he hundido mis manos en el agua turbia pero fascinante de la piratería, acepto el cargo pues siempre es más honroso ser comandante de piratas que un simple hombre vulgar.11

Asaltos relevantes

Roberts armó una partida de treinta hombres al mando de Walter Kennedy en su primer asalto como líder de los piratas sobre la colonia portuguesa. Una primera victoria fue lograda sobre la primera línea defensiva, y una vez consumada, desearon acabar con la población entera. El nuevo capitán, por el contrario, frustró sus ansias bajo el argumento que la destrucción de la localidad sería una empresa muy arriesgada. Esta determinación fue tomada por Kennedy como un insulto a su persona que albergaría en el resto de la marcha.4

La Isla del Diablo cerca de la costa de Guayana Francesa.

En otra ocasión, los piratas avistaron una flotilla portuguesa compuesta por 42 naves1 2 con rumbo a Europa que había partido desde Bahía, Brasil.7 Al parecer, este convoy estaba desguarnecido, pues apenas dos buques de guerra iban como custodia. Ambos estaban alejados del grupo, puesto que —por la cercanía de la costa— estimaban que la situación era segura.12 Un barco de los piratas, con las armas debidamente escondidas para no levantar sospechas, se acercó a una embarcación de la flotilla y logró convencer a su capitán para abordar la nave. El huésped, tratado con respeto, fue notificado que su propio barco y tripulación estaban en peligro, a menos que revelase cual de las naves era la que tenía la mayor cantidad de riquezas.12
El barco señalado fue el Clemente de Artigo que disponía de mucho más armamento que los piratas. No importando esta circunstancia, atacaron la presa en las cercanías de la bahía de Todos los Santos sufriendo la pérdida de dos embarcaciones.1 12 Las demás naves del convoy abandonaron el sitio, a excepción de los navíos de guerra, ante lo cual Roberts dispuso enfrentarlos. Sin embargo, los buques portugueses partieron sin presentar batalla.12
El cuantioso robo incluía cuero, tabaco, azúcar, y un monto estimado de 50.000 libras esterlinas.7 Asimismo, dentro del expolio se encontraba una cruz de oro con diamantes incrustados dirigida al rey Juan V de Portugal.12 Según una versión, esta valiosa joya fue regalada por los piratas al gobernador de Guinea para obtener apoyo de su parte y dejarles navegar a su antojo.12 Otra fuente asegura que Roberts la usó como prenda personal.2 Sea como fuere, el éxito de la operación fue celebrado en la Isla del Diablo.7
Cerca del río Surinam, y aún gozando del cuantioso robo, Roberts fue informado sobre un bergantín proveniente de Rhode Island que contendría buenas provisiones. El pirata ordenó perseguirlo, pero a la larga esa decisión sería errónea, pues la presa era más rápida. Además, durante la marcha —y después de ocho días—13 los piratas quedaron a la deriva ante el cese de la corriente de aire y con las provisiones propias a punto de agotarse. Ante la urgencia, despacharon un bote para pedir ayuda al resto de los camaradas dejados en espera, pero los comestibles no fueron suficientes para la tripulación. Dos días después armaron una improvisada canoa. Al fin, la ayuda arribó junto a la mala noticia que Kennedy había robado la embarcación Rover y el barco portugués capturado con el tesoro incluido.12
Kennedy, de una personalidad opuesta al refinado Roberts y con antecedentes de haber sido un ladronzuelo, había prometido más riquezas a los desertores. No obstante, terminó siendo ejecutado en la ciudad de Londres el 19 de julio de 1721. Fue en este punto que el capitán pirata escribió sus conocidos artículos,12 obligando a su tripulación a jurar su cumplimiento ante una Biblia.1
En rumbo al mar Caribe, y cerca de Barbados, los piratas asaltaron una nave inglesa, pero otro desacierto sería cometido al dejarla ir con suficientes provisiones para seguir el viaje. El capitán de esta embarcación alertó a las autoridades de la isla vecina, cuyo gobernador Robert Lowther comisionó el 19 de febrero de 1720 a dos barcos, el Philippa y el Somerset,14 para que partieran en búsqueda de los bandidos. Una vez encontrados, estuvieron a punto de ser aniquilados al haber sido tomados por sorpresa. Poco tiempo después, mientras los maleantes terminaban una estadía en La Española con rumbo a Granada, el gobernador de este sitio alertó de su presencia a las autoridades de Martinica, quien a su vez comisionó dos balandras para abatir los piratas.15

Bahía de Trepassey en la Isla de Terranova.

Ataque en Terranova

En junio de 1720, mientras huían de las patrullas de Martinica, Roberts y su tripulación se dirigieron a Trepassey en Terranova, adonde se encontraban concentradas unas 22 naves.16 Una vez allí, resolvieron atacar la población. En la primera acometida destruyeron todas las embarcaciones, a excepción de una galera de Bristol. Posteriormente desembarcaron en la localidad hasta dejarla reducida en ruinas. Según Charles Johnson en su libro Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas:
Es imposible describir con detalle el estrago y depredación que causaron aquí, incendiando y hundiendo todo lo que encontraron...destruyendo pescaderías y puestos de los pobres agricultores sin ningún remordimiento ni compunción.17
Los piratas continuaron sus fechorías en las poblaciones vecinas. Sin embargo, una vez que consideraron que los hechos serían conocidos en los alrededores, se dirigieron con rumbo al sur.15 En el transcurso de la expedición atacaron una flota francesa, dejando un barco a salvo, el cual Roberts tomó para él mismo y lo bautizó con el nombre Fortune.17 En este tiempo, un periódico reportó que el capitán pirata se hacía llamar el "Almirante de las Islas de Sotavento".18

Declaración de guerra sobre Martinica y Barbados


Bandera de Bartholomew Roberts con las siglas ABH AMH para demostrar su ira sobre los gobernadores de Barbados y Martinica.

Después del ataque sobre Terranova, los piratas se dirigieron hacia Guinea. Sin embargo, debido a que sus provisiones escaseaban, retornaron a las Indias Occidentales. En este punto el estado de la tripulación era lamentable, tanto que debieron reducir la ración de agua a un trago por cabeza cada 24 horas.19 En el trayecto se toparon con un barco desde la Isla de San Cristóbal cuyo capitán se unió al grupo y les proporcionó provisiones. De este sujeto supo la noticia que en la isla de Tobago habían dos buques de Martinica merodeando para apresarlos.7 Enfurecidos, los piratas declararon la guerra y enarbolaron una bandera con las insignias ABH AMH, siglas de A Barbadian´s Head y A Martinican´s Head, es decir, las calaveras de los gobernadores de Barbados y Martinica,2 20 como símbolo para demostrar su furia por ambos. No obstante, y de acuerdo a una opinión, izar estos emblemas era más un pretexto para asaltar cualquier nave que se atravesase en el recorrido.21
En octubre de 1720,16 cerca de la isla Santa Lucía, atracaron un convoy de naves francesas e inglesas y después partieron a Guadalupe antes de dirigirse a Guinea.22

Deserciones y retorno al continente africano

En la ruta hacia África, Roberts enfrentó una trifulca en su barco de la cual resultó herido, y en la cual mató al tripulante James Perry. Este individuo era amigo de otro sujeto que se encontraba ausente, de nombre Richard Jones, quien al momento de conocer del asesinato de su compañero se abalanzó sobre el capitán a quien terminó dando una "soberana paliza".23 A pesar de todo, la mayoría de la tripulación apoyó al jefe pirata. Un juicio fue organizado contra el agresor, siendo decidido darle dos azotes por tripulante. Lejos de dejar terminado el asunto, Jones se alió a un sujeto de apellido Anstis, que también sentía resquemor del capitán, porque su barco era considerado como un simple auxiliar de la nave principal comandada por Roberts. Ambos armaron un complot y escaparon a la costa africana, llevándose parte del botín y unos 70 hombres. La deserción molestó a los restantes tripulantes, pero Roberts trató de no darle importancia al asunto pues pensaba que hubiera sido peor un motín general.22 En lo restante continuaron sus fechorías en las cercanías de la costa de Senegal.
En abril de 1721 los piratas atacaron una fragata de la Royal África Company de nombre Onslow, que rebautizaron como The Royal Fortune y armaron con cuarenta cañones.8 24 25 En junio de ese mismo año, Roberts fue informado acerca de dos buques de guerra británicos —el Swallow y Weymouth— que rondaban en su búsqueda. Su presencia se debía a que, en este punto, los piratas estaban causando serios problemas a las compañías navieras británicas.8 A pesar de las noticias, los forajidos pasaron un tiempo en Viejo Calabar donde "bebieron y abandonaron todo cuidado".25
Iniciado nuevamente el viaje, acaeció un hecho deplorable en los días siguientes. Cerca de Port Nova, actual Benín, los piratas asaltaron una flotilla en la que estaba incluida una nave que transportaba esclavos. Un rescate por esta embarcación fue demandado, pero su capitán se rehusó ante el requerimiento. Ante esto, Roberts ordenó vaciar a los cautivos antes de incendiar el barco. Sin embargo, ante la lentitud de la operación —y a pesar de que aún se encontraban ochenta individuos a bordo—, los bandidos prendieron fuego a la nave. Muchos infortunados murieron en el siniestro, y otros se lanzaron al agua pereciendo en una zona infestada de tiburones.24 26

Muerte en combate


Mapa de Gabón y el cabo López.

Reiniciada la marcha, Roberts fue nuevamente informado acerca de las dos naves británicas. Ante el aviso, los malhechores se dirigieron hacia cabo López con los navíos The Royal Fortune, The Good Fortune y The Ranger, entre otros. Por su parte, los barcos británicos rastreadores no estaban en buenas condiciones, por lo que el único que continuó la búsqueda del pirata fue el Swallow. Chaloner Ogle, capitán al mando, decidió atacar lo más pronto posible, antes que Roberts escapase. El 5 de febrero de 1722, el Swallow fue avistado por las naves piratas, pero no pudo seguir avanzando debido a un banco de arena, algo que los bandidos interpretaron como una cobardía.27 De esta manera, el Ranger, comandado por James Skyrme, empezó la acometida.
El Swallow se alejó con la intención de que, en caso de una batalla, sus cañones no fueran escuchados en la costa.27 Al fin las tripulaciones trabaron batalla resultando el Ranger severamente dañado con el resultado de 10 hombres muertos y 20 heridos.28 Ogle envió un bote para pedir la rendición. Sin embargo, antes de abordar al barco pirata, se escuchó una explosión ocasionada por algunos de los mismos forajidos. Aparentemente esto se debió a que preferían no ser tomados con vida.27
Ogle se dirigió para cabo López el 9 de febrero. En este lugar se encontraba The Royal Fortune, comandada por Bartholomew, quien emprendió la ofensiva el día siguiente.29 El diez de febrero por la mañana inició la batalla. Los piratas decidieron enfrentar las descargas del Swallow, pero el combate finalizó cuando Roberts falleció al recibir un impacto en la garganta después de una segunda andanada.21 Según Charles Johnson:
(Roberts) se sentó en el aparejo de un cañón; un tal Stephenson que iba al timón, corrió en su ayuda; y al no verle la herida, soltó un juramento, y le mandó que se levantase y luchase como un hombre. Pero cuando se dio cuenta de su error, y que el capitán estaba indefectiblemente muerto, prorrumpió en lágrimas, pidiendo que el siguiente disparo fuera para él.30
Se supone que el cuerpo fue tirado fuera de borda, como era su deseo, el cual iba vestido con lo mejor de su vestimenta: de color púrpura y adornado con encajes.20
Según una fuente, de la flotilla capturada y después de un juicio en Cape Coast, 74 piratas fueron absueltos, 70 antiguos esclavos retornaron a su antigua condición, 54 fueron colgados, y 37 recibieron sentencias menores.8 Otra establece que 162 fueron juzgados, de los cuales 52 fueron condenados a morir en la horca, ejecución llevada a cabo en Cape Coast Castle en Ghana.20 21 Sea como fuere, por el número de acusados se considera el mayor proceso judicial en la historia de la piratería.20 La muerte de Bartholomew Roberts supone el fin de la gran piratería americana.5 20

Los artículos de Bartholomew Roberts


La tripulación de Roberts en un momento de relajación según el libro The Pirates Own Book.

Los artículos de Bartholomew Roberts son proporcionados por el autor Charles Johnson, junto a las normativas de John Phillips y Edward Low. En total son once y pretenden normar la conducta de la tripulación a bordo. Fueron escritos en 1721 debido a una deserción masiva encabezada por Walter Kennedy:31 32
  • I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.
  • II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero sí en algún sitio donde se dé por sentado que encontrará adversidades.
  • III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.
  • IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta.
  • V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.
  • VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar disfrazada, sufrirá la muerte.
  • VII. En batalla, la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.
  • VIII. No se permiten las peleas a bordo, pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.
  • IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si, para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.
  • X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media, y el resto de los oficiales, una parte y un cuarto.
  • XI. Los músicos tendrán descanso el sábado pero no los otros seis días y noches, a no ser por concesión extraordinaria.
No obstante, el mismo Johnson deja entrever que los anteriores preceptos eran apenas una parte del código completo:
Estos son, nos han asegurado, algunos de los artículos de Roberts; pero como tuvieron la precaución de arrojar por la borda el original que habían firmado y jurado hay motivo para sospechar que el resto del contenido era demasiado horrible para revelarlo a nadie.33

Aspecto y particularidad de Bartholomew Roberts


Bandera usada por Roberts.

Según descripciones, Roberts era un hombre organizado, leído, listo, clemente y de mentalidad compleja, pero no por eso dejaba de ser osado. Incluso se le comparaba más a un oficial autoritario de la Royal Navy que a un tradicional pirata anárquico.34 Asimismo, entre sus peculiaridades se menciona que bebía solo té y nunca licor —ni permitía que su tripulación lo hiciera abordo—,34 35 que trataba con delicadeza a las mujeres y vestía con pulcritud y adornaba su cabeza con un sombrero con plumas.20 21 Precisamente, Johnson señala que el día del combate final se había presentado "muy gallardo durante el combate".36 Como lo señala una opinión:
Difícil era conciliar su rigorismo puritano con aquel afán de ostentación, de lujo, de esplendor, que le dominaba. Amaba las telas costosas, la pedrería, las flores, las plumas y las sedas, las armas ricamente recamadas, todo, en suma, cuanto llevase el signo de la opulencia y del arte.20
De acuerdo a Philip Gosse en su libro Historia de la Piratería, Black Bart,Nota 3 como también era conocido, era un individuo alto y moreno, que tenía repugnancia hacia el juego y concedía descanso a los músicos el séptimo día para respetar "la santidad del día del Señor".37 Johnson por su parte menciona que en su época de capitán era agasajado a diario "con música y bebida y alegría y diversiones" por sus propios compañeros, y que a nadie obligó a entrar en la vida criminal que los piratas sobrellevaban y al contrario, a muchos "facilitó su alejamiento".36 Su muerte terminó por abatir a la tripulación, siendo él quien "había sido alma y vida de la banda".36

Bartholomew Roberts en la cultura popular

Bartholomew Roberts es uno de los cuatro piratas reales mencionados en el libro La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson (capítulo XI),38 junto a William Kidd, Howell Davis y Edward England.39 Más concretamente, John Silver habla de la suerte que corrieron los supervivientes de su tripulación: todos murieron ahorcados y sus cadáveres quedaron expuestos durante días en Corso Castle, a modo de escarmiento. También aparece en The Devil's Captain de Philip Shea (1992),40 The Requiem Shark de Nicholas Griffin (2000)41 y The Princess Bride de William Goldman (2000).42
En el mundo de los videojuegos está representado en las franquicias Sid Meier's Pirates! y ¡Piratas!
Roberts aparece también en el juego Assassin's Creed IV: Black Flag como uno de los antagonistas principales.
Por otro lado, los personajes del anime One Piece: Bartholomew Kuma y Dracule Mihawk, están basados en su persona y aspecto respectivamente.43